Santander: Uniendo los tramos de vías ciclables

Os habréis dado cuenta de que la construcción de redes ciclistas está en continua expansión en España. Aun estamos lejos de lo que podemos ver en países europeos con mas larga tradición, pero quisiéramos llamar la atención hacia el ritmo de desarrollo que hemos adoptado.

Si nos paramos a pensar, la construcción de nuestra red de Autovías ha llevado unos 50 años, la red de ferrocarriles de Alta Velocidad, otros tantos. El ferrocarril tradicional nos llevó casi un siglo. Pues bien, la construcción de la red de carriles urbanos está ocurriendo a mucha más velocidad y nos lleva a contemplar situaciones un tanto inesperadas y a menudo incomprendidas.

Tomemos el ejemplo de los carriles de de Santander. Contábamos con una red relativamente inconexa y con una funcionalidad inconsistente que podíamos llamar fase 1. Junto a los carriles “históricos” construidos en la Avenida de los Castros en una época en que la demanda de vías ciclables era escasa, se ha venido desarrollando una red mas integrada en la ciudad, con recorridos mas coherentes y una calidad de uso mayor.

Sin embargo, en esta primera fase, esta red fue siempre objeto de controversia, la búsqueda de espacios para la bici ha sido denostada por los defensores a ultranza del espacio de aparcamiento como uso prioritario del mismo. Pero también la creación de espacios compartidos con el peatón ha sufrido las tensiones por la competencia de usos.

En una segunda fase, los carriles han adquirido importancia prioritaria en los desarrollos urbanísticos. El frente marítimo, se ha concebido como un espacio articulado en que los recorridos se plantean como un corredor costero a cuidar. No obstante, la resolución de las barreras físicas existentes como la Cuesta del Gas, o el paso por la Playa hacia la Magdalena ha sido aun fuente de tensiones.

No cabe duda que el episodio de la COVID 19, el confinamiento y la explosión posterior del uso de la bicicleta invirtió completamente la situación y abrió una tercera fase en que la expansión de la red no fue liderada desde la oferta (la administración empujando), sino desde el tirón de la demanda pujante del ciudadano. Así, actuaciones como el túnel de Tetuán, abierto en 2022, o el carril bici de Reina Victoria, que permitió romper del tabú del automóvil como medio principal de la movilidad personal, supuso dejar de reservar los mejores espacios de la ciudad para su uso como aparcamientos saturados, y así se aprovecharon del nuevo escenario emergente.

En una cuarta fase hemos podido comprobar como, con toda naturalidad, las actuaciones urbanísticas desarrolladas en la ciudad incorporan los desarrollos ciclistas. Os hemos hablado anteriormente de varios ejemplos de gran interés, como las propuestas para la S20 link, el tramo de conexión entre el Instituto José María Pereda y la Rotonda de los Osos, link .

Lo peculiar de esta fase es que estamos asistiendo a un diseño “a trazos”. La renovación de la Avda General Dávila, que se va acometiendo por tramos va resolviendo conexiones a las que, es cierto que se puede acusar de inconexas, pero, paso a paso, van haciendo aflorar un proyecto subyacente. Se llama proyecto Director, esta planificado pero no lo vemos aun. Avanzamos hacia una conexión entre el Alto de Miranda y Cazoña, a la resolución de los accesos a la Avda de los Castros y Valdenoja, y próximamente veremos como el sistema avanza aun más en la conectividad del territorio cuando la nueva configuración de las carreteras generales cosa todos los retales.

También estamos gradualmente conectando los espacios entre Peñacastillo y Nueva Montaña en los que queremos incidir. Aunque en esta fase de nuevo asistimos a críticas a las que merece la pena prestar atención, tenemos algunos ejemplos ilustrativos de buena práctica. En la zona de San Martín del Pino, un lugar por el que pocos santanderinos pasamos (andando), contamos con unos tramos de carril bici y una rotonda con una calidad de diseño envidiable. Lo llamativo es que se ha construido ahora un tramo, cuyo éxito veremos cuando se integre en la red abriendo nuevos recorridos y creando un espacio con unas posibilidades inesperadas. Solemos ser muy injustos, criticamos los tramos por inconexos y jaleamos el último tramo por revolucionario. Estamos ansiosos de ver el resultado final.

Pues bien, siguiendo este hilo conductor, estamos llegando a un momento mágico que no dudamos en calificar de histórico. Una de las cuentas pendientes del Santander ciclable es la integración de las redes de los distintos municipios en una red cohesionada. La salida de Santander por la Marga es uno de los ejemplos, es un tramo peligroso, feo y de mala ciclabilidad. Nos hemos quejado en alguna ocasión de lo deprimente de la conexión de Santander con las Vías Verdes regionales. Se trata de un activo turístico emergente de alto valor que merece mejor trato. La salida actual seguirá siendo mala, pero al menos no será la única.

Ya os habíamos hablado del tema. El Ministerio ha comenzado el proyecto de humanización y desarrollo del tráfico y tras adaptar los viejos tramos de las carreteras generales transformándolas en calles urbanas las va a ceder al Ayuntamiento.

Hemos de entender, por lo tanto, que buena parte de los problemas que vivimos surgen de una circunstancia a menudo obviada, la salidas de la ciudad, desde Valdecilla Sur hacia Camargo por el sur de Peñacastillo es realmente la Carretera Nacional 623, y no es por tanto administrada directamente por el Ayuntamiento de Santander asimismo, la Conexión de Valdecilla hacia Cajo, y Bezana es de hecho la Carretera Nacional 611, por lo que vamos viendo como las deudas pendientes con los ciclistas no son solo con el Ayuntamiento.

Llama la atención que la calle Sainz de la Maza (bajada plaza de toros) no aparece como parte de la actuación, y sí su prolongación hasta la rotonda de la Marga. Sin embargo, no perdemos la esperanza de que se resuelva de una vez la salida de Santander hacia Nueva Montaña por esta zona.

A esto nos referíamos con el título de esta noticia. Hay más delineantes trazando el plano de los que creíamos, y estamos empezando a atisbar la autentica entidad de la imagen final.

  • El Ayuntamiento allí donde es competente a medida que actúa va trazando sus redes, a trazos, salvando obstáculos, según sus prioridades y luchando a menudo con las objeciones del día a día.
  • El Ministerio de Fomento y Transportes, está en este momento resolviendo el enigma. Se están ya construyendo dos grandes conexiones urbanas que por fin podremos llamar calles, que nos llevarán por acera, carril bici y alameda hasta Bezana, y hasta Camargo. No dejaremos de oír quejas, pero quienes viven en esas zonas pagan sus impuestos como los demás y tienen derecho a tener una trama urbana decente y funcional para vivir, nadie les condenó a vivir en los arcenes de una autopista.
  • El ferrocarril continúa avanzando en su desarrollo, la liberación de espacios en la ciudad con la remodelación de las estaciones, junto con la supresión de pasos a nivel en la periferia urbana nos llevará sin duda a reconfigurar el territorio, por ejemplo simplificando el acceso a Bezana y Sancibrián por el Parque Tecnológico.
  • Tarde o temprano estos avances forzarán el desbloqueo de la incorporación de la Remonta a la Ciudad. Poco tiene ya de infraestructura de defensa. Poco importa si se mantiene como parque o se combina con desarrollo de nuevas viviendas, quedará un espacio enmarcado entre las dos vías modernas que atravesando la finca nos permitirá iniciar un nuevo anillo ciclista que sirva de interconexión transversal. De nuevo los trazos. Abrir corredores hacia Camargo, Maliaño, Astillero va quedando mas cerca…

En definitiva nos toca preparar nuestras bicis, porque el salto que vamos a dar en los próximos 6 meses va a ser épico. Hemos llegado a un umbral a partir del que el proceso de desarrollo no para de acelerar.

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